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domingo, 19 de junio de 2016

El Solsticio de verano



En brujería tradicional se entiende como ciclo sabático el transcurso del tiempo en un eterno retorno, en una Rueda Anual que gira y gira y que en cada giro elimina algo viejo y genera algo nuevo. La naturaleza refleja este ir y venir estacional. Pasan los años, gira la Rueda del Año y en el mundo y dentro de nosotros mismos, mueren y nacen cosas. A mí me gusta verla como una espiral de luz ascendente. Parece que no avanza, pero en cada giro subimos un grado más. Algo en nosotros ha muerto para dejar crecer algo nuevo. 

Veo en la Rueda del Año un viaje espiritual. La observancia del ciclo anual conecta con nuestro espíritu de una manera totalmente transformadora. Observar los ciclos de la naturaleza nos hace comprender en profundidad, cómo nuestro espíritu y nuestra mente se desprenden una y otra vez de aquello que ya pasó, que ya murió y cómo seguimos un pulso oscilante de ascenso y descenso hasta que generamos algo totalmente nuevo que nos hace recuperar nuestra sabiduría interna y las ganas de vivir. Se caen las hojas de los árboles, llega la oscuridad interna y externa y después de un día señalado del año, comienza a crecer la luz. Llega la germinación de la semilla, de una nueva idea, un nuevo proyecto, una visión más clara de nuestros procesos interiores y una puesta en práctica de lo aprendido. El mundo gira y nosotros también. La naturaleza es un espejo de los procesos del alma.



Alguna vez hemos hablado del Ciclo sabático y la importancia de celebrar los Sabbat. Su importancia es debida a esto que acabo de explicar, pero también a que estas fiestas son momentos muy propicios para la magia, para el contacto con los espíritus pues son momentos de paso, umbrales que nos permiten pasar de un espacio y de un tiempo a otro si son usados con sabiduría.

Si bien en brujería tradicional se suelen observar cuatro fiestas principales: Samhain o Halloween (31 de octubre), Candlemass o Imbolc (1 de febrero), Walpurgis o Beltane (1 mayo), Lammas o Lughnasadh (1 agosto), no podemos obviar ciertas fechas que marcan momentos importantes en el calendario: los solsticios y los equinoccios. Celebrarlas o no depende de cada uno. A mí me gusta tenerlas en cuenta también. Si bien celebro los cuatro grandes Sabbats, me suele gustar celebrar tanto el Solsticio de invierno como el de verano, por marcar ambos la división entre la mitad luminosa y la mitad oscura del año. Estas cuatro fiestas que vienen marcadas por circunstancias astronómicas son Mabon (21 de septiembre. Equinoccio de otoño), Yule (21 de diciembre. Solsticio de invierno), Ostara (21 de marzo. Equinoccio de primavera), Litha (21 de junio. Solsticio de verano). En el hemisferio sur las fechas varían, como ya sabéis.



El próximo día 21 llega el solsticio de verano al hemisferio norte, exactamente a las 00:34h (hora peninsular). La noche más corta y el día más largo del año. Momento de suma importancia pues entramos en la Mitad Oscura del año. A partir del día 21, imperceptiblemente al principio, los días irán haciéndose más cortos y las noches más largas. Llega de forma lenta y pausada el adormecimiento cíclico de la naturaleza después de estos meses de actividad y bullicio.

Pero todavía es pronto para la introspección. Habrán de pasar muchos días hasta que notemos de forma clara y ostensible que las noches son mucho más largas que los días. Todavía estamos respirando el bullicio de la primavera y nos queda todo el verano para celebrar muchas cosas, principalmente abundancia y diversión.


La semana que viene llega el Solsticio de verano y también la famosa Noche de San Juan el 24 de junio, llamada así por otro intento más de cristianizar lo pagano. Este año sucede algo muy especial y es que coincide que en esta noche tan mágica hay luna llena así que recordad que la magia se potencia aún más. 

En el Solsticio de verano se encienden hogueras en todo el territorio. Son las fiestas de purificación con el fuego.

Encendemos hogueras para transmitirle al Sol fuerza para que siga brillando. Encendemos hogueras para purificarnos y limpiarnos al saltar sobre ellas. Bajo las colinas danzan alegres las hadas y sobre los árboles, sus luces son vistas por aquellos que saben mirar. Se van los miedos, la Tierra nos colma de abundancia y celebramos, bailamos, comemos y amamos. Pedimos protección y calor para el año. Los encantamientos se perfilan poderosos, el dios de las brujas danza en el prado y la luna resplandece inmensa en el cielo. Bajo las estrellas alguien descubre el misterio del mundo.

¡El próximo martes os daré algunas ideas y recetas para celebrar el Solsticio!




viernes, 31 de octubre de 2014

Cuando los Muertos Regresan


Hoy es Halloween. El tradicional Samhain (pronunciar sow-en) celta y el Sabbat más importante para la brujería y el neopaganismo.

En estas noches, cada vez más largas, se celebran las noches de las ánimas, los días de muertos. Antiguas creencias que afuera de las ciudades tienen un significado muy hondo pues evocan unos días en los que nuestros antepasados sabían algo. Un misterioso algo. Un oculto saber que hoy en día no tiene cabida en una sociedad que cierra los ojos ante lo esencial, que no es más, y ahí es nada, que aquello que alimenta nuestro espíritu.

Los muertos han estado siempre presentes en nuestra cultura. En aquellas sociedades cerradas y aisladas de los pueblos, los muertos formaban parte de la vida. El culto a la muerte y a los difuntos se remonta a etapas muy tempranas y se ha podido descubrir debido a los restos de enterramientos que se han descubierto donde se encontraron huesos teñidos de rojo, separación de cráneos, disposición de cuerpos siguiendo linealidades astronómicas o geográficas así como la aparición de objetos junto a los cadáveres.

Los vivos, una vez que mueren, pasan a engrosar las filas de aquellas multitudes que intuimos que están al otro lado del velo, justo al otro lado de esa delicada frontera que separa la realidad física de la invisible, ese mundo que está al otro lado del cerco. Pero estos muertos no están quietos. Si bien para muchos la muerte es el fin de todo, para las personas que nos dedicamos a la brujería y a cabalgar en las noches de tormenta, sabemos que el trasiego de los muertos es idéntico al de los vivos. Son innumerables las historias que nos llegan sobre muertos que se aparecen o que se dejan ver veladamente. 

Muchos vienen queriendo dar un mensaje de vital importancia a un familiar vivo, otros quieren abrazarnos, algunos quieren venganza y otros muchos ni siquiera saben que han muerto. Unos quieren una misa, otros arreglar asuntos inconclusos. En cambio otros transmiten luz y transmiten paz. Pretender hacernos creer que no existen es cercenar nuestra espiritualidad. Somos seres trascendentes y al otro lado la actividad es febril.   

Este núcleo tan trascendente y necesario para comprender la vida es ignorado por la mayoría. Pero por mucho que se ignore, más tarde o más temprano uno de nosotros tendrá un encuentro, más o menos impactante, con esa realidad intangible. Es imposible permanecer ajenos a ella.

No suelo contar cosas personales en mi blog, pero no puedo dejar de contar lo que me ha sucedido estos días con respecto a algunos familiares que me precedieron y que ahora están en aquellos mundos elevados. Ellos sí están elevados, los hay que no, pero hablar sobre los asuntos de los muertos daría pie a crear un blog solo para ellos.



Muchos sabréis que recientemente he vivido un episodio dramático con un familiar que estuvo gravemente enfermo de forma repentina y que gracias al universo y a las fuerzas mágicas de la naturaleza ha sobrevivido y está bien. Aquellas noches yo no sabía qué iba a suceder y tampoco podía cruzar el cerco porque no tenía la serenidad necesaria para hacerlo así que me sentía completamente a oscuras. Pero cuando me quedaba dormida, esos dos familiares se me aparecían. Todas las noches, en muchos sueños y siempre me mostraban cosas que me tranquilizaban, sonreían mucho y estaban envueltos en una luz resplandeciente. Así que una mañana de aquellas me levanté y gracias a ellos supe que todo iría bien, como así ha sido. Nunca les estaré lo suficientemente agradecida.

Samhain es especial para mí este año, no tan festivo como otros pero cada cual ha de celebrarlo como le dicte su espíritu. En cuanto caiga la noche, en el momento preciso en el que el atardecer se transforme en noche, encenderé mi calabaza y el fuego de mi hogar y haré que no se apaguen hasta el amanecer. Cocinaré algo con calabaza y ya he preparado una mezcla de manzana, frutas del bosque, escaramujo, hinojo y canela para celebrar como al atardecer, los muertos queridos estarán pendientes de nosotros esperando una señal.

¡Feliz noche de Halloween para todos!

Suddenly, all of my ancestors are behind me. "Be still" they say. Watch and listen, you are the result of the result of the love of thousands. Unknown.

Dedicado a Joaquín Pueyo y Alfonso Ruescas. Siempre ahí.


viernes, 1 de agosto de 2014

Celebrando Lammas


Hoy 1 de agosto celebramos uno de los Sabbat más tradicionales de la brujería, uno además que a mí me gusta especialmente: Lammas, también conocido como Lughnasadh. Es una fiesta de la luz, una fiesta solar y el primero de los tres festivales de la cosecha que ya se divisan por el horizonte. Todos los sabbats que anuncian la llegada de las fiestas de la cosecha son para mí especialmente queridos. El siguiente es Samhain, si bien en algunas tradiciones paganas se celebra Mabon, coincidente con el equinoccio de otoño, fiesta también muy bella.

Esta fiesta señala el final del verano y la próxima llegada del otoño. Se simboliza que el poder del Sol decae y que se sacrifica para alimentarnos durante el invierno. Ahora recogemos las cosechas que nos alimentarán durante todo el invierno. De este sacrificio que hemos celebrado siempre nace el mito del Cristo que muere por nosotros. Si recordáis, siempre andaba haciendo pan y fabricando vino de la nada para dárselo a la gente. En estos festivales tradicionales agrícolas celebramos la conversión de las semillas en alimento.

Lamentablemente, las cosechas físicas ya muy pocos las podemos recoger. Nos han obligado a desprendernos de lo más sagrado que teníamos. Pero lo que no nos pueden quitar son las cosechas del alma. Es tiempo de recogida de lo sembrado. Todo en lo que has estado trabajando comienza a dar su fruto. Nunca falla. Si estamos un poco atentos, nos daremos cuenta de que siempre sucede así. Son ciclos y estos vuelven una y otra vez.

Si no has conseguido lo esperado, es tiempo de reflexión. Por el contrario, si todo ha ido bien, es tiempo de celebrarlo.

Hablamos de ello ampliamente en John Barleycorn y la cosecha del alma así como en El Misterio del Rey Rojo. Podéis releer lo que escribí y sacar ideas para hacer vuestra celebración. 




Como bruja, me gusta respetar los Sabbat y celebrarlos. Siempre encuentro un momento para el recogimiento y siempre encuentro tiempo para celebrar con las personas que quiero. Así que, al contrario de lo que predica el cristianismo, siempre dolor, sufrimiento y miedo, desde Brujería del cerco os invito a celebrar que todavía queda verano por delante, que el sol brilla todavía alto y nos da calor, que las noches son claras y cálidas y huelen a madreselva pero que sobre todo os reunáis por la noche junto a las velas y celebréis la primera cosecha comiendo, bebiendo y riendo. Y que suene la música y contempléis las estrellas mientras hacéis el amor u os emborracháis como cosacos. Nosotros los paganos saludamos el sagrado derecho a la ebriedad.

Comentaros que estoy tomando un tiempo de descanso porque lo necesitaba. Aún así, iré actualizando el blog a lo largo de agosto con algunas recetas o consejos sobre herbología. En septiembre volveremos con nuevos y potentes contenidos. ¡Muchas gracias a todos!


¡Feliz verano!

domingo, 2 de febrero de 2014

La Noche de las Candelas


Como recordaréis, más o menos por estas fechas hablamos de un sabbat o celebración mayor para la brujería tradicional: el sabbat de Candlemas. Nos hallamos en mitad de la estación de invierno. Ya va quedando menos para la primavera, si bien todavía pueden sucederse muchos días y noches de frío intenso, de escarcha y nieve. Pero Candlemas, Imbolc para la Wicca, que honra a la diosa Brigit, es un tiempo de promesas. Para mí siempre ha simbolizado la promesa de la primavera.

En el punto álgido del gélido invierno, en mitad de esos días donde no sientes las manos, cuando el frío te corta la cara y hace que duela, de repente una mañana descubres, al abrir la ventana, que la luz del sol brilla con más intensidad y que un agradable calor templa tu cara y tu espíritu. Te das cuenta que los pájaros cantan más alegres y que pronto las copas de los árboles se llenarán de nidos. Entre la nieve, algún brote se abre paso a pesar del hielo. Son las Campanas de Candlemas (Candlemas bells).  

En España, numerosas fiestas populares celebran lo mismo. Se cristianizó como Candelaria, pero en algunos pueblos se llama la Fiesta de las Candelas o Fiesta de la virgen de Candelaria. Son numerosos los lugares que celebran fiestas en torno a las candelas, luces o velas. Santiago del Campo (Cáceres), Cuéllar (Segovia), Almendralejo (Badajoz) y Santuario O Corpiño (Pontevedra) son sólo cuatro ejemplos de estas fiestas populares que, como es habitual, nada tienen de cristianas.

Es costumbre en Almendralejo quemar las Pantarujas o Peleles, que son representación del mal. Los vecinos del pueblo almacenan durante días maderas y trastos viejos para realizar, el día 2 de febrero, piras artísticas. Es una forma de purificación de sus hogares. En otros lugares se bendicen las candelas o velas que se van a necesitar durante todo el año para que nunca falte en los hogares la luz, tanto física como espiritual.

Y esa es la clave. Candlemas o Imbolc es una luz espiritual, una luz que purifica y que limpia aquello que nos hace mal. Lo aleja de nosotros y por eso encendemos luces esta noche y este día, para que ésta nunca nos falte y que espante a todo aquello y a todos aquellos que nos dañan. Es un rito conocido como limpieza primaveral. Buena época para limpiar nuestros hogares y tomar baños rituales. Se trata de dejar espacio, quitando lo viejo, para que crezca lo nuevo. Es curioso como los cristianos celebran en Candelaria la “purificación” de la virgen. De nuevo aprovecharon una fiesta pagana, que se remonta a tiempos anteriores a los romanos, para barrer para casa.

Candlemas Bells

Buena época también para hacer purificaciones con agua y con fuego de nuestras herramientas mágicas. Podéis establecer unas palabras o cantos para, con el poder mágico de la palabra, limpiarlas y prepararlas para seguir usándolas. Es una forma de reforzar su poder espiritual.

En vuestra mesa de trabajo el Fuego, que siempre está presente en brujería tradicional, representa el fuego de la forja. La que moldeará y templará vuestro espíritu. La representación del dios Sol, pues si de veras he de creer en un dios, creo en el Sol, como entidad consciente de la que depende nuestra vida y nuestro crecimiento espiritual. Un brujo del cerco sabe que todas aquellas cosas y seres que resplandecen, tienen conciencia.

En estos días puede verse en los aires a la Cacería Salvaje, guiada por la Dama Holda, por Odín o por la sagrada Perchta, númen que auspició mi nacimiento y mi infancia y que me ha inspirado siempre, regresando al inframundo, replegando alas y perdiendo fuerza y voz a medida que el calor del Sol se hace paso por entre los campos y deshiela los ríos. Invocamos a la luz para que visite nuestro hogar y haga brillar el cristal de roca, piedra fundamental para potenciar nuestros trabajos y que abre nuestra clarividencia entre otras muchas cosas.

Los bosques y los campos comienzan a teñirse de verde. Pronto llamarán a los viejos practicantes del Oficio para practicar el sagrado Arte del Wortcunning, el conocimiento sagrado de las plantas y restablecer el vínculo mágico entre los espíritus y nuestro quehacer.

jueves, 31 de octubre de 2013

Los difuntos nos escuchan


Hoy ha llegado el gran día. Recibe muchos nombres… En la tradición celta y wicca, Samhain y en otras tradiciones Noche o Día de Todos los Santos, All Hallow’s Eve, etc. Siendo la fiesta más sagrada, para mí es, especialmente, la celebración o Sabbat más querido. Es el último festival de la cosecha y para las gentes del campo significaba el último día del año, cuando acababa el ciclo agrícola para comenzar el siguiente en un eterno retorno. Los misterios agrícolas y la brujería tienen mucho en común. Cuenta la tradición que los granjeros han de darse prisa en recoger todos los granos del campo antes de la puesta de sol del 31 de octubre porque si no corren el peligro de que todo lo que no se haya recogido antes de esa hora, se lo queden las Fae…

En el Compás ubicamos este sabbat en el Oeste, el lugar donde se pone el sol y los poderes de las neblinosas aguas son con nosotros. El hogar del Astado y donde comienza la tierra de los muertos, las dimensiones que recorren los difuntos cuando dejan esta vida para descansar y evolucionar como espíritus. Honramos este día, comenzando a escuchar en el silencio de los montes, los bosques y los páramos la estridente algarabía de la Cacería Salvaje. Hoy comienza la Mitad Oscura del año. Nos encontramos justo en el punto opuesto a la Noche de Walpurgis, que celebramos a principios de mayo.  Hoy volamos hacia el Sabbat vestidos de negro, en recogimiento, respeto y también alegría.

El Equinoccio de otoño es tiempo de honrar el rostro de la Dama Negra y el Caldero de transmutación que siempre agita entre tormentas, ventiscas, lluvia y hojas mojadas. Hoy se abre una Puerta. Como hemos hablado tantas veces en este blog, es un día de frontera, un espacio liminal que separa una estación de otra. Y como sucede en estos espacios fronterizos, la separación entre las dimensiones se hace más tenue, más fina y en ocasiones, dependiendo de diversas cuestiones, es inexistente. Es la noche para comunicar con los difuntos y con nuestros ancestros para recordarles y honrarles. Les dedicamos este día en agradecimiento por lo que compartimos con ellos, por lo que nos dieron pero sobre todo porque pensando en ellos y dedicándoles algunas palabras, hacemos que sus espíritus asciendan y evolucionen.

Siempre he sido de la creencia que la vida, después de lo que llamamos muerte, continúa. En esos espacios y en esos mundos donde ellos se encuentran, les llegan nuestros pensamientos y palabras de forma directa. Como si enviásemos un email. Mi afirmación no es baladí sino que se basa en mi experiencia como bruja del cerco y también en muchas lecturas e informaciones de grandes expertos en esta materia. A los muertos les alegra que nos comuniquemos con ellos y les ayudamos de forma inestimable cuando les dedicamos unas palabras y pedimos al Viejo Espíritu y a la Dama que les ayuden en aquellos tránsitos. Si has perdido a alguien prueba a hacer esto que te digo y verás como te reconforta y las cosas mágicas que te sucederán... Además, ellos siempre te ayudan a ti en agradecimiento. ¡Te sorprenderán!


Podemos también honrar a nuestros Ancestros, a todos aquellos que nos precedieron en el Viejo Arte. Y agradecerles el conocimiento transferido en tantos y tantos viajes al Sabbat, entre las llamas vivas, la algarabía y la música. Y también en el silencio de nuestro quehacer.

Por supuesto, este día el velo entre dimensiones es muy fino. Siempre advierto y nunca me canso que todo aquel que no tenga conocimientos ni haya tratado con el mundo espiritual se abstenga de hacer invocaciones pues en el otro lado hay multitud de espíritus y no todos evolucionados. Repito que hay que saber y si necesitáis contactar con algún fallecido os pongáis en manos de expertos. Si bien es cierto que tenemos protecciones, no siempre estamos física o mentalmente bien y estas entidades aprovechan cualquier grieta para “colarse”.  

En este blog ya hemos hablado de alguna tradición de Halloween, como la de tallar y encender calabazas así como de donde viene esta tradición. La costumbre de disfrazarnos viene precisamente porque los antiguos sabían del poder de este día y ante el miedo a encontrarse con entidades desconocidas, la gente se disfrazaba para pasar inadvertida y confundir a los que cruzaban a nuestra realidad desde los muchos mundos que al otro lado existen.

Hoy es un día de celebración pero también de respeto, cariño y memoria para todos aquellos que hemos perdido algún ser querido.

Dedicado a mi padre, Alfonso Ruescas (fallecido el 21 de enero de 2010)


Links anteriores de Brujería del Cerco sobre Halloween:
Cómo hacer una calabaza de Halloween
Historia de Halloween


martes, 10 de septiembre de 2013

La Mitad Oscura


Depende de la latitud donde vivamos pero en algunas zonas, como en Castilla y León, donde vivo, ya desde mediados de agosto, cuando el sol se oculta, no subimos de diez grados de temperatura. Algunos días grises, frescos y lluviosos ya han hecho acto de presencia. Por la noche, comienza a ser evidente que el sol se pone más temprano. Comienzan a sentirse las primeras energías del otoño. Energías que siempre invitan a la reflexión y al recogimiento, en contraste con las expansivas y alegres energías estivales.

En Brujería, si bien hay cuatro celebraciones o Sabbats importantes, se celebran dos estaciones. Distinguimos dos mitades del año claramente diferenciadas: la Mitad Oscura y , la otra, los meses donde la luz solar hace acto de presencia. Cada estación tiene un Sabbat, una fiesta mayor que es tan antigua como la humanidad misma pues se sabe que ya las culturas más antiguas de las que se tiene constancia se hicieron eco a su vez de algo mucho más antiguo si cabe… En los meses de luz se celebra la Noche de Walpurgis (30 abril) y el Samhain o All Hallow’s Eve (31 octubre) siendo ambas fechas las principales épocas de apareamiento del ganado en unos pueblos cuya supervivencia dependía de eso.

Primeras señales del otoño en un olmo

Nos dirigimos hacia la Mitad Oscura del Año. Un tiempo que comienza más o menos en estas fechas, cuando la luz del sol se hace cada vez más breve y más tenue, cuando crecen las sombras al atardecer, cuando por la mañana, según avance la estación, apenas se vislumbra el disco solar entre las frías nieblas y heladas de los campos. Una estación que acaba en Candlemas, cuando comienzan a verse los primeros brotes de la esperada primavera, el tiempo que anuncia la presencia de la luz del día que brillará otros largos seis meses.

La Mitad Oscura del Año sigue un curso antiguo y no designado en los calendarios, empeñados en desordenar el tiempo natural para confundirnos y conectarnos con periodos de actividad comercial. Pero este tiempo del que hablo, en su silencio, habla de muchas cosas.

Si observas, lo ves, lo percibes. Todo está cambiando. Se produce una migración de costumbres mientras los hermosos brotes del río duermen, las plantas dejan de dar flores y ya no se escucha el croar de las ranas ni el grillar de los grillos. La actividad en el bosque se detiene y parece que todos los pájaros y los insectos lo saben y en su precipitado cantar del amanecer te anuncian que en unos pocos días ya no estarán. Pero si escuchamos con atención, nos daremos cuenta que en medio del silencio uno puede escuchar cómo se despereza el Pueblo de las Fae…


Comienza a escucharse el coro sin tiempo de los gansos sobrevolar lagunas, lagos y ríos en su camino hacia el sur, signo inequívoco de que el año se dirige sin pausa hacia la Mitad Oscura. Se dice y se sabe entre los brujos que el graznido de los gansos, cuando vuelan y sobrevuelan los tejados de nuestras casas, suenan muy parecido a las hordas de la Cacería Salvaje de la Dama Holda. El sonido de los gansos entre otras cosas, es una invitación a la búsqueda.


Así como cambia la estación, mi pensamiento y mi espíritu cambian con ella… Llega el tiempo, en este blog, de hablar de estas cosas. 

martes, 6 de agosto de 2013

El Misterio del Rey Rojo


Ante mi vista se extienden enormes campos de cebada. Desde por la mañana, hasta por la noche, su tonalidad varía desde un amarillo suave y pálido, pasando por tonos cobrizos hasta que, cuando el sol se pone tras una loma al atardecer, llega a alcanzar un intenso rojo fuego. Las cigarras y los grillos cantan pero el campo, como siempre por estas fechas, está más tranquilo al atardecer. Hay menos algarabía pues el Rey Rojo está emprendiendo el camino hacia el otoño.

Se celebra, por estas fechas, el Sabbat de Lammas. También es conocido con el nombre de Lughnasadh, por el rey Lug. Se recoge la primera cosecha del año. En algunas latitudes más al norte, se recoge por estas fechas, por otras, en cambio, hace mucho que fue recogida. Depende de la fuerza del sol y tanto más al sur, las cosechas se realizan antes.

Como todos sabéis, en brujería tradicional se celebran cuatro días especiales al año que obedecen a cambios estacionales, a mareas de tiempo que fluyen en espiral. La llegada del frío se celebra en la fiesta más sagrada de todas: Samhain o Halloween (31 octubre). El fin del invierno se celebra en Candlemas (2 de febrero), el vestido verde de la Dama se celebra la Noche de Walpurgis (1 de mayo) y la despedida del Rey Rojo se hace justo en estos días (2 agosto).

Y en estos días cantamos y celebramos la muerte y renacimiento de John Barleycorn, el espíritu del grano de la Primera Cosecha. Barley significa en inglés cerveza y corn, maíz. John Barleycorn muere en el misterio de la trilla y del molino y los hombres y mujeres lo comen en la forma de tantos alimentos y bebidas que se fabrican con el grano. El Rey sacrificado es llorado y celebrado al mismo tiempo encendiendo hogueras sobre las colinas y otras alturas del terreno en lo que se denominan, Lammas Wakes, algo así como Los Despertares de Lammas, donde celebramos la resurrección simbólica del Rey Rojo después de su primer sacrificio anual, la Cosecha.

Antiguamente, en Inglaterra, la última gavilla era cortada y preparada con especial pompa y ceremonia. Después se llevaba a la casa donde era mostrada en la entrada durante todo el invierno, siendo retornada a la tierra cuando los campos eran arados en la siguiente primavera. En ocasiones, el espíritu del grano era invitado a "habitar" tejidos y muñecos realizados con ramas de trigo entrelazadas con complicados patrones. Son las llamadas Muñequitas y figuras de trigo.

Estas figuras se cuelgan habitualmente en paredes, no como decoración sino como protección, como los amuletos que se elaboran en las Highlands escocesas atando cuerdas rojas alrededor de ramas de serbal y colocándolos después sobre las puertas.


Los símbolos sagrados de Lammas son la hogaza de pan, la cerveza, los brotes de roble, que resurgen en esta época del año en países del hemisferio norte, la gavilla de grano y el águila.

A nivel de alma hemos vuelto a dar un giro anual. Cada celebración es una nueva vuelta en una espiral ascendente donde el alma, nuestra alma, evoluciona… o no. Pero siempre hay otra oportunidad, otra vuelta más para conseguir esos objetivos. Como brujos, utilizamos las mareas estacionales para marcarnos objetivos, para observar cómo evoluciona nuestra alma y nuestra vida, pues lo que es adentro, es afuera.

Los campos y la tierra han madurado. Ahora solo podemos sentarnos a recoger el resultado de nuestra cosecha y celebrarlo.



martes, 30 de abril de 2013

Celebrando Walpurgis


La Dama Verde ha extendido su manto

Celebramos la llegada de la Primavera y como tal hoy es un Sabbat menos introspectivo que otros. Porque esta noche celebramos todo aquello que tenemos en nuestra vida y nos preparamos y enfocamos para conseguir lo que nos falta y deseamos. Utilizando el Poder Secreto, imaginando que ya lo tenemos, haremos que todo aquello que deseemos hoy, tenga pronta cabida en nuestras vidas.

El fuego es el principal protagonista de esta noche. Recordemos que en el último post os hablaba de que en muchos lugares del centro y del norte de Europa se encienden hogueras y se hacen fiestas. En los países de influencia celta, como Gran Bretaña, se celebran los llamados Fuegos de Beltane. Rituales donde se celebra el sexo y la parte dionisíaca o báquica de nuestra naturaleza humana: el derecho a la embriaguez y al disfrute plenos. Un momento para desconectar de la rutina cotidiana y dejarnos llevar.

El fuego es símbolo de vida, es el elemental que nos empuja, la energía que incita al movimiento y a la acción. Es la fuerza que nos ayuda a efectuar cambios drásticos en nuestra vida pues no en vano, en la Alquimia, es el elemento que transforma la materia más basta en la ansiada Piedra Filosofal. Al mismo tiempo, el Fuego es un elemento que purifica, que quema lo nocivo de nuestra vida.


Si estáis al aire libre y tenéis la oportunidad de encender una hoguera, hacedlo. Es un Sabbat de celebración y si el tiempo acompaña, ¡qué mejor que celebrarlo al aire libre! Pero si no podéis encender una hoguera, poned a calentar el Caldero. Siempre podéis saltar por encima de él. A falta de hoguera…

En el caldero o la hoguera aprovecharemos para quemar todo lo que sabemos que es nocivo en nuestra vida. Podéis escribir las cosas que deseáis cambiar en un papel y después echarlo al fuego. Hacedlo convencidos que el “trabajo” está hecho. Durante el invierno hemos ido en círculo recorriendo los distintos Sabbat y realizando los trabajos internos que demandaba cada estación. Al igual que florece la Primavera, es tiempo de recoger y disfrutar los frutos conseguidos y agradecer a la Dama Verde tanta abundancia, bondad y plenitud.

domingo, 28 de abril de 2013

La Noche de Walpurgis


Walpurgis Sabbat. Adolf Munzer (1.906)

Nos estamos acercando a otro de los Sabbat que se celebran en brujería tradicional: Walpurgis (1 mayo). Una noche mágica, la del 30 de abril al 1 de mayo cargada de tradiciones y leyendas, sobre todo en el ámbito del centro y del norte europeo. Es tradicional en Alemania celebrar esa noche con bailes, fiestas y hogueras. Celebramos la pronta transición de la primavera al verano. Estamos sumergiéndonos en la época del año más luminosa de todas.

Walpurgis es un festival de la primavera. En Wicca se lo conoce con el nombre de Beltane. Tiempo de celebraciones en la naturaleza pues es una fiesta de la primavera, una fiesta donde se celebra la llegada del verano y la unión del cielo y la tierra, es decir, los Ritos de Fertilidad y los misterios eróticos envueltos, protegidos y auspiciados por el manto verde de la Dama. La fiesta donde se danza alrededor del Palo de Mayo (en Alemania se conoce como Tanz in den Mai), representación alegórica del falo y las jóvenes bailan a su alrededor celebrando el sexo, la alegría, la fertilidad y el renacimiento de la nueva primavera.

El Green Man, el Hombre Verde, preside todas las festividades. Se le encuentra en muchas culturas de la Tierra y representa a los espíritus del bosque que renacen en estas fechas y llenan los bosques para celebrar el ciclo de crecimiento de cada primavera. Es en estas fechas donde el campo está vivo: praderas de verde intenso, flores de todos los colores y los pájaros y los animales forman un bullicio que invita a compartir nuestra alegría. Ya nos hemos desperezado del largo letargo invernal. Robin Hood y Marian retozan en el Bosque de Sherwood, leyenda que es una alegoría de estos ritos de fertilidad del Ciclo Sabático.

Green Man. Catedral de Norwich

En los pueblos y en los campos se encienden hogueras. En esos fuegos se queman todas aquellas miasmas que nos dejó el invierno: enfermedades, miedos, tristeza, adormecimiento… y son purificadas para volver hacia nosotros en forma de salud, atrevimiento, alegría y vitalidad. Cuando llegó el cristianismo, si bien no pudieron suprimir las festividades locales, sí hicieron mucho daño diciendo que las brujas se reunían en sabbats para celebrar el cumpleaños de Satanás, ese dios en el que ellos creen, pues es su creación, no la nuestra. A nosotros, los brujos, nos la trae al sol lo que ellos piensen así que miramos para otro lado y seguimos disfrutando y bailando alrededor del fuego de la regeneración.

En Alemania, país en el que he vivido y donde he estudiado gran parte de la brujería que ahora practico, se creen que las brujas volaban en sus escobas hasta el monte Brocken, situado en la inmensa cadena montañosa del Harz, al norte del país. Y no me extraña pues es un lugar con una potentísima fuerza telúrica (ver: El misterio del Camino Rojo) donde el Viaje al Sabbat es más posible que en ninguna parte.


Vieja postal que rememora el sabbat en el monte Brocken

Se le llama Walpurgis en vez de May Eve por la diosa Walpurga o Walburga de los teutones. El cristianismo se inventó una santa, Santa Walpurga de Heidenheim ya que, como no pudieron acabar con las celebraciones paganas, hicieron lo que suele hacerse en estos casos: si no puedes vencer a tu enemigo, únete a él.  Dijeron que el 1 de mayo del año 870 d.C. las reliquias de la santa fueron trasladadas a Suecia. Pero si estudiamos la etimología del nombre nos encontramos con la unión de dos palabras: *Wal que proviene de la palabra alemana Wald, que significa bosque o floresta y la palabra *burg que significa pueblo o ciudad. Así que tenemos a una diosa íntimamente ligada al territorio y protectora del mismo.

En Walpurgis celebramos a los Ancestros, los Antepasados. Por eso es tradición del folklore pensar que, al igual que ocurre en Samhain, los muertos, los espíritus, los fantasmas, las hadas y los elfos corren desbocados por el bosque asustando a los cristianos. Como todos los Sabbat, nos encontramos ante una fecha liminal. Ya hablamos en su día sobre estos “umbrales” donde el tránsito entre dimensiones se hace real y patente. Así que en la noche del 30 de abril al 1 de mayo es adecuado para invocar a los Ancestros, honrarles y agradecerles.

Los cristianos, imbuidos por el constante terror y miedo que se les transmite desde los púlpitos de las iglesias, pensaban que en la Noche de Walpurgis el demonio y sus seguidoras, las brujas, andaban sueltos. De ahí que haya surgido tanta literatura de terror asociada a esta noche y tantas creencias en que es una especie de festividad satánica. Era tradición entre los cristianos hacer sonar las campanas de las iglesias, echar sal gruesa en las puertas de las casas y echar agua bendita sobre los campos de labranza para evitar que las brujas y el demonio dañasen sus posesiones y su salud.

Los símbolos de Walpurgis son el espino blanco, rodear con cintas blancas y rojas al Abedul, la prímula, el halcón y llenar el interior de las casas con ramas de espino blanco, árbol del que algún día hablaremos pues merece un post aparte.

El próximo día, una sugerencia para celebrar Walpurgis.

Baile alrededor del Palo de Mayo
Tanz in den Mai



jueves, 21 de marzo de 2013

Los Sabbat de la Brujería Tradicional



Si bien hemos hablado de los 8 Sabbat de las brujas, hoy hablaremos de los Sabbat que celebra la Brujería tradicional, pues la forma de celebración es diferente.
La Brujería tradicional se refiere a las creencias y prácticas de familias que practican el Arte siempre en fechas anteriores al siglo XX. Esto se hace así porque se considera que a partir del siglo XX comienza lo que se conoce como Neopaganismo y Wicca.

El calendario Wicca y Neopagano está dividido, como ya explicamos en este post, en 8 Festivales o Sabbats, es decir, los cuatro festivales tradicionales más los dos solsticios y los dos equinoccios. Pero éste sería un desarrollo moderno porque los antiguos pueblos centroeuropeos, así como los celtas y otras comunidades no observaban en los tiempos precristianos ni los solsticios ni los equinoccios.

En realidad ni siquiera observaban cuatro estaciones sino que dividían al año en dos partes: verano e invierno. Fue Gerald Gardner, el fundador de la Wicca, quien inventó el concepto de los ocho Sabbat influenciado por una comunidad de Druidas en Inglaterra que buscaban revivir antiguas tradiciones y que incorporaron ciertas novedades.


En la Brujería tradicional los días que se celebran difieren de una región a otra, de una tradición a otra e incluso de una persona o familia del Arte a otra. Normalmente no se suelen celebrar ni los equinoccios ni los solsticios sino los cuartos de las estaciones, más relacionados con Fiestas solares o Fiestas del fuego que están influenciados además por las fechas agrícolas de la plantación y de las cosechas e incluso las épocas de apareamiento y lactancia de ciertos animales domésticos.

Así, y como ya hemos explicado, no siendo norma pero sí tendencia, en Brujería tradicional se celebrarían estos cuatro Festivales o Sabbat:

Samhain: 31 octubre. Se celebra el comienzo de la Estación Oscura, del invierno. También se celebra el fin de la temporada de cosechas.

Imbolc o Candlemass: 2 Febrero. Fiesta de la luz, la esperanza de la primavera por venir. Asimismo se celebra el periodo de lactancia de las ovejas. Tiempo de despertares e iluminaciones.

Noche de Walpurgis: 2 de mayo. La transición de la primavera al verano. Fiesta del fuego y fiesta de fertilidad. Periodo de apareamientos, de limpieza y de renovación.

Lammas o Lughnasadth: 1 de agosto. Fiesta de la primera cosecha del año. Se encienden hogueras y se celebra el sacrificio del Rey Rojo, Jonh Barleycorn, el espíritu del grano.

Con esto quiero decir que las personas que pertenecen a una tradición antigua o a una familia del Arte, celebrarán lo que viene siendo tradición para ellos por su zona geográfica o por sus propias costumbres. En cambio si llegas al Arte por primera vez, es preferible que leas sobre estas festividades y celebres aquellas que más se ajustan a ti pues nada es mejor ni peor.

¡De todas formas, FELIZ OSTARA!

lunes, 21 de enero de 2013

El Sabbat de Candlemas




Vuelve a girar la Rueda del Año. Nos acercamos al siguiente Sabbat, uno de los más importantes del año y especialmente para mí, uno de los que más me gustan. Se celebra el 2 de febrero y recibe varios nombres: Imbolc, Candlemas y Candelaria.

Candlemas marca el punto álgido del invierno. Es la época del año en la que aparecen los primeros brotes en la nieve. La naturaleza empieza a desperezarse del largo sueño invernal y la promesa de la cercana primavera se hace más patente. Aún así, no olvidemos que queda aún invierno por delante y que los Sabbat son en realidad ritos de paso, épocas del año que no duran solamente un día, el día en que lo celebramos. Son un estado de ánimo, una forma de avanzar en nuestro recorrido espiritual por el mundo y un lugar de paso de la naturaleza.

Candlemas es tiempo de despertares místicos y de iluminaciones. La vieja Cailleach, hada del invierno, protectora de la naturaleza y de los animales durante el otoño y el invierno, La-Que-Todo-Lo-Sabe, la Antigua… Enmascarada de invierno, protegida por un viejo delantal gris y un deshilachado chal de colores… se convierte en Candlemas en una Doncella  joven, pero sabia que entrará esa noche a nuestro hogar portando una vela encendida, símbolo del antiguo Fuego de Tinley. Portará una vela encendida con el fuego sagrado del Universo que iluminará nuestra mente y nuestros dones. Su calidez hará crecer a los niños, a las vacas, a las cosechas y como no, a nosotros.
En nuestro Sabbat agradeceremos esa luz y la utilizaremos para iniciarnos en un proyecto, una relación, unos estudios, una nueva forma de ser… La naturaleza se despereza y nosotros también. Los días son ya sensiblemente más largos y esa será la luz que iluminará nuestro compromiso con nosotros mismos. Las tradiciones de Candlemas se centran en torno a los conceptos de luz y purificación. Por eso es una buena época para realizar limpiezas en las casas, armarios, cajones y desde luego, como es adentro es afuera, nuestra propia mente se beneficiará de estas cálidas energías. 

En la vieja Europa, Candlemas se celebraba con enormes fuegos, antorchas y principalmente velas. El fuego representará nuestra propia iluminación y nuestro despertar después del invierno, la luz y el calor.

Seguiremos adentrándonos en este Sabbat y daremos ideas para su celebración, profundizando en su simbolismo. 


domingo, 23 de diciembre de 2012

Noche de Paz: la Noche de las Madres (Modraniht)



La nieve cubría el bosque y el silencio era absoluto. Los cristales de la ventana estaban cubiertos de escarcha pero a través de ellos mirábamos la nítida y clara noche estrellada. La luna, casi llena, iluminaba varias millas a la redonda y entre los árboles, las hojas, húmedas, reflejaban el intenso brillo estelar. Como todas las noches del Solsticio de invierno, esta era muy especial y los niños esperábamos, en silencio y en puro nerviosismo, la llegada de las Tres Madres. Aquella Noche de Paz habrían de llegar volando por el cielo y traernos los esperados regalos.

Iluminado el sagrado Árbol de Yule, una tenue luz, cada vez más intensa, emergía de la cueva sagrada con la madre tierra y el niño sol, que cuidadosamente habíamos decorado con ramas y hojas de árboles de invierno, acebo, musgo y muérdago. Alrededor de las figuras esenciales, habíamos recreado con barro brujas, misteriosos seres mágicos y espíritus de la naturaleza que portaban pequeños candiles que iluminaban aquel portento. El niño resplandecía e iluminaba toda la cueva, el Sol que habría de nacer al final de aquella noche sagrada, la promesa de un prometedor amanecer.

He escrito este pequeño relato que me recuerda las tantas y tantas noches en que de niña las esperé... 

Es la Noche de las Madres, la Modraniht, un culto ancestral de la maternidad que se celebraba aquella noche donde se esperaba la llegada de las Tres Madres por los niños que vivieron en la Europa anterior a la llegada del cristianismo y que las esperaban como hoy nuestros hijos esperan la llegada de los Tres Reyes Magos o de Santa Claus. Aquellos tres seres mágicos viajaban por los cielos portando los dones de la maternidad, de la magia y de los buenos consejos. Allá donde un niño nacía, eran invocadas para que otorgaran al recién nacido habilidades y capacidades que le habrían de acompañar toda su vida beneficiándola. Era celebraba la noche anterior al día de Navidad, en España la llamamos Nochebuena.


Las amas de casa disponían cena y bebida para las Tres Madres, dejando tres cuchillos y vajilla en la mesa para que éstas pudiesen comer. Guardianas de la sagrada llama de vida del recién nacido, eran conocidas con el nombre de Perchten, las luminosas, y según nos cuentan algunos viejos relatos, eran vistas por los niños en el silencio y la oscuridad de sus dormitorios. Ellos decían que unas señoras de blanco venían a su cama y que no les hablaban, solo les observaban. Eran las Madres que tejían el destino del mundo y eran llamadas por las madres para que otorgaran a sus hijos bienes materiales, protección y sabiduría en ceremonias cargadas de simbolismo y religiosidad que se encendían a lo largo de toda la noche.

Un culto primordial a unas deidades femeninas que otorgaban dones, que velaban del clan familiar, de una región, de un niño y que eran invocadas en las frías noches cercanas al solsticio para obtener consejo. El historiador Beda el Venerable (s. VIII), monje benedictino que vivió en el norte de Inglaterra y que documentó lo relativo a aquel culto en la Britania pagana. Él hablaba de una noche de las madres que se festejaba la víspera antes del día antes de Navidad. Se han encontrado más de mil piedras votivas y altares representando a estas misteriosas deidades femeninas. Se han encontrado talladas imágenes que muestran tres mujeres que suelen sostener cestas de frutas o niños y restos de ofrendas, probablemente en agradecimiento por los dones recibidos. Esta representación de tres mujeres nos recuerda a la Triple Diosa, la Diosa en su fase de niña, madre y anciana respectivamente.


Así que mañana por la noche, en el silencio de la noche, verás a las Tres Madres sobrevolar los tejados de las casas y podrás aprovechar para pedirles consejo y protección. Tres misteriosas luminarias que estas noches cercanas al Solsticio les son consagradas. Quizá recuerdes cuando hace ya unos miles de años la creencia en estos tres espíritus de la naturaleza estaba profundamente arraigada entre la gente y las fiestas en su honor encendían de calidez y luminosidad y llenaban de ricos aromas las casas de aquellos que nos precedieron.