Si recordaréis el post sobre el
calendario arbóreo celta, veíamos que los celtas organizaban el año en 13 meses
de 28 días cada uno respectivamente así supieron medir el tiempo de forma
acompasada a los ritmos naturales de la tierra y del cielo. Siguiendo ese hilo,
a partir de este mes dedicaremos un post cada mes para que veáis cómo distribuían
los días aquellos magos de la naturaleza.
El pasado 24 de diciembre comenzó
la Luna del Abedul (24 de diciembre-20 de enero).
La luna del Abedul es un tiempo
de renacimiento y regeneración. Es tiempo de nacimientos, justo cuando entran las
energías del nuevo año.
La luna del abedul es el mes
dedicado a los comienzos, a la estabilidad y a la sabiduría. En inglés abedul es birch, palabra que procede del anglo-sajón, brillante. Quizá porque es un árbol que necesita mucha luz para
crecer. O porque en los días del solsticio que mejor que dedicarlos a un árbol
que busca la recién nacida luz del sol para nutrirse. Sea lo que sea, este
imponente árbol destaca entre las arboledas de los bosques por su inmensidad y
por su porte. Por esta razón es conocido también con el nombre de la Dama del bosque.
Sus ramas eran usadas como
amuleto para ahuyentar las malas energías y los malos espíritus. Era una
costumbre muy extendida a principios de
cada año, golpear con varas de abedul los bordes de los caminos para ahuyentar
el espíritu del Año Viejo. Asimismo, si atas una cinta roja alrededor de un abedul evitarás
el mal de ojo. Caso de no tener un árbol cerca, vete al bosque más cercano y
recoge una ramita de abedul caída. La puedes llevar a casa y usarla como amuleto
de protección colgándola en la puerta o poniéndola en tu altar como símbolo del
renacimiento de la luz. Muchos granjeros plantan abedul junto a sus casas para
protegerlas de los rayos de las tormentas.
Durante esta luna haremos
trabajos mágicos asociados a los nuevos comienzos. El trabajo mágico hecho en
esta luna añadirá energía y fuerza a nuestros hechizos y a las elecciones que
tengamos que hacer. El abedul tiene aplicaciones en magia hecha para
protección, creatividad, fertilidad, nacimientos, curación, magia del bosque,
autodisciplina, trabajos con las fases de la luna, con el amor y la
purificación.
También construiremos nuestras
escobas con ramitas de abedul, fresno y sauce debido precisamente a su papel
purificador. O también nuestra vara mágica. Las varas hechas de abedul son
utilizadas en rituales para ahuyentar el espíritu del año viejo o para deshacer trabajos de magia negra. Se utilizan
también para trabajos mágicos con la Diosa. Si recordáis, el abedul recibe
también el nombre de Dama del bosque. Su madera nos ayudará a trabajar con las
fuerzas femeninas y como he dicho antes, con las fases de la luna.
Si tienes un abedul cerca, no
dudes en hablarle y pedirle consejo. Recuerda: en todo árbol habita una dríade. Algún día hablaré de ellas. Si
quieres que éstas te escuchen y te concedan favores, nunca estará de más que
lleves a sus pies minerales bonitos, conchas marinas, flores y hierbas.
Los nacidos en la Luna del Abedul
Según el calendario celta, las
lunas se dividen en dos partes: la luna nueva y la luna llena por lo que el
carácter de una persona dependerá de la parte del mes que haya nacido. El carácter
de la luna nueva es asociado con las dos primeras semanas del signo y el carácter
de la luna llena con las últimas dos semanas. Esto nos sirve para todas las
lunas.
Así nos encontramos con que el
carácter de las personas nacidas bajo la influencia de la luna nueva será más
impulsivo y su naturaleza más emocional. Son personas inclinadas hacia la introspección y hacia la subjetividad. Por el contrario, tendrán mucha confianza en sí mismos y
sabrán vencer todos los obstáculos que la vida les plantea con éxito. Las
personas nacidas bajo la influencia de la luna llena son más tenaces al perseguir
sus objetivos en la vida. Son personas muy intuitivas, objetivas y
extrovertidas. En general, los nacidos en la Luna del Abedul son personas con
grandes potenciales, que no se rinden fácilmente y que disponen de una gran
fortaleza interior. Son muy trabajadores, tienen una gran paciencia y
persistencia. Se rodean de un halo de dignidad que a los demás les puede
parecer que son personas distantes pero en realidad es la imagen exterior de su lealtad
y honestidad interior. La parte negativa de este signo es que podéis tener más
facilidad en exigiros mucho a vosotros mismos y podéis caer en el pesimismo más
absoluto si las cosas no salen como lo planeado. Hay cierta rigidez en esa
percepción por eso debéis evitar enfocaros en un solo objetivo.





