Su nombre
científico es Mandragora Officinalis. Los
campesinos sentían auténtico terror porque
creían que tenía características humanas, los brujos y los magos la veneraban. Hablamos
de la Mandrágora, una planta muy, muy especial. Pertenece a la familia de las
solanáceas y tiene una peculiaridad que la hace diferente a todas las plantas:
su raíz suele tener forma antropomorfa. A veces es idéntica a la figura de un
ser humano, peculiaridad que la convierte en mágica. Incluso se dice que cuando
arrancas una mandrágora de raíz, ésta chilla produciendo un sonido que pobre de
aquel que lo escuche pues morirá sin remedio. Esto es debido a la peculiar forma “humana” que suele
presentar su raíz. Por esa razón se creía firmemente que era una pequeña
persona la que vivía bajo tierra.
Los romanos
creían que un demonio residía en su raíz y que si la sacabas repentinamente de
la tierra, el grito de ese demonio podría matarte. De hecho, en la antigüedad,
llevaban perros para que desenterrasen la raíz y no correr ningún peligro de
muerte.
La raíz de
mandrágora contiene atropina y en menor medida escopolamina. Los dos son
potentes alcaloides que eran utilizados por las brujas para cruzar el cerco y
viajar al reino de las Fae. Es decir, provoca la experiencia del viaje
extracorpóreo. Potencia los sueños alucinógenos y los viajes de conocimiento
por lo que la englobaríamos dentro de las Plantas de Poder, plantas que se han
utilizado desde tiempo inmemorial para esos usos por chamanes, brujos y
curanderos. Sin saber su correcta utilización, puede provocar graves problemas
de salud e incluso la muerte si se ingiere. Yo recomiendo su uso como talismán,
donde no se corre ningún peligro pues no se ingiere. Por todas estas
propiedades, durante la Edad Media, principalmente, se utilizaba como
anestésico.
Nacen en otoño
y mueren en primavera lo que la convierte en poseedora de una magia y poder muy
peculiares como en breve explicaremos.
La Mandrágora
pertenece al elemento fuego y está gobernada por el planeta Mercurio. Al estar
gobernada por este planeta, es muy apropiada para potenciar la voluntad y la
fuerza, para la protección, para asegurarnos la seguridad en los viajes, para
la buena suerte en los negocios y en los estudios y al ser una planta que
potencia el conocimiento secreto y profético es un potente aliado para las
personas creativas y para las personas que se dedican a la Adivinación.
Asocio la
Mandrágora con el poder de Hékate. Precisamente porque florece y da fruto en
otoño. Como nada sucede por casualidad, y menos en la naturaleza, la Mandrágora
es el protector más increíble que existe contra la negatividad, el mal de ojo y
la magia negra por estar regida precisamente por Hékate. Es maravilloso
llevarla en un saquito siempre cerca de ti porque su poder es inimaginable. Asimismo
la utilizamos para potenciar la fuerza de cualquier ritual o hechizo.
Para su uso
medicinal si se majan las hojas de la planta con grasa de ganso o de cerdo y
harina de cebada y utilizado como emplaste, baja la inflamación de cualquier
golpe. El mismo emplaste, aplicado sobre las mejillas y las mandíbulas quita el
dolor de cabeza y de muelas. Las hojas de mandrágora hervidas en leche se
aplican a úlceras para hacer que éstas cicatricen antes; su raíz era usada como
purgante y macerada y mezclada con alcohol en su justa medida se administraba
oralmente para producir sueño o analgesia. Con este bebedizo se trataba el
dolor del reúma, los ataques epilépticos e incluso lo que antiguamente era
conocido como melancolía y hoy depresión. Se empleó como anestésico dándole al
paciente un trozo de raíz a comer antes de realizar una operación.
La raíz en
forma de hombre, colocada en una repisa de chimenea y a falta de chimenea en
cualquier repisa que esté en la sala de tu casa donde más vida se hace, te
traerá riqueza y felicidad.
Hablar de las
propiedades de mandrágora daría lugar a muchos más posts. Os he resumido las
más significativas.













